Entrega del premio franco-alemán de Derechos Humanos “Gilberto Bosques” (22 de enero de 2019) [fr]

Discurso de la Sra Embajadora de Francia en México, Anne Grillo
Entrega del premio franco-alemán de Derechos Humanos “Gilberto Bosques”

Ciudad de México
22 de enero de 2019

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El Presidente Lázaro Cárdenas no se equivocó. Al nombrar en 1939 a Gilberto Bosques como Cónsul General de México en Francia, no enviaba sólo a un diplomático de talento: hacía de este hombre de convicciones –profundamente comprometido con la dignidad humana y la libertad– su representante personal en una Europa que las pasiones nacionalistas y racialistes arrastraban hacia el caos. Gilberto Boques no se contentó con velar por sus compatriotas: ayudó –poniendo incluso en peligro su propia vida y la de su familia– a más de 30 000 personas de todas las nacionalidades, a huir del nazismo y del fascismo.

Es a esta personalidad –que hace tanto honor a México y a los valores que enarbolan todos ustedes aquí esta noche, amigos mexicanos, defensores de los Derechos Humanos, periodistas, responsables políticos– a la que decidimos asociar este premio franco-alemán de Derechos Humanos, creado en 2013 y el cual se entrega cada dos años.
Lo estamos entregando este año el 22 de enero: ese día en el que el General de Gaulle y el canciller Adenauer decidieron sellar una amistad única, una alianza fuera de lo común entre dos países que se habían combatido con tanto odio. Esta alianza renovada desde entonces y hasta hace algunas horas todavía, en Aix la Chapelle, por el presidente Emmanuel Macron y la canciller Angela Merkel. Peter les hablará de ello.

Este premio –que Peter y yo entregamos por primera vez desde nuestra llegada a México– es la elección de dos embajadores, representantes de dos países, que han puesto la promoción de los Derechos Humanos y de la democracia, en la parte medular de su acción diplomática y de cooperación.

Para tomar la decisión, nos basamos en el considerable trabajo realizado por nuestro jurado, a quien agradecemos sinceramente sus valiosas opiniones: Jan Jarab y todo el equipo del ONUDH; Fernando Ríos, secretario de la red “Todos los derechos para todas y todos”, y Regina Tamés, directora del GIRE y ganadora de nuestra edición 2017. Sin olvidar a nuestros equipos que prepararon con entusiasmo esta nueva edición.
Rindamos ahora el merecido homenaje a nuestro laureado. Para esta edición 2019, decidimos conceder el Premio Franco-Alemán de Derechos Humanos “Gilberto Bosques” al Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM), con sede en el Estado de Chihuahua y representado por su coordinadora general, Ruth Fierro.

Estimada Ruth: ¡reciba usted todas nuestras más calurosas felicitaciones, que hacemos extensivas a todas las mujeres y a todos los hombres excepcionales que trabajan con usted!

Ruth les hablará, con la energía que la caracteriza, del trabajo del Centro. Sólo me gustaría destacar tres aspectos, que nos impresionaron particularmente en el trabajo del CEDEHM y que pude valorar concretamente cuando nos encontramos por primera vez en Ciudad Juárez.

Ante todo, el coraje y la determinación de los voluntarios del Centro, a pesar de los riesgos que corren, en su lucha para que la verdad y la justicia prevalezcan: tanto en la situación de las mujeres en primer lugar, como hoy día para todos los desaparecidos y las poblaciones desplazadas, en una región que sigue siendo una de las más peligrosas del país. Y ello pese al trabajo efectuado por las autoridades para restablecer el Estado de Derecho.

Luego, la atención otorgada a las víctimas –cuando sobreviven– y a sus familias, al brindarles una asistencia global a la vez jurídica, psicológica, sanitaria, material.

Por último, la esperanza que puede nacer cuando una asociación logra presionar a las autoridades para que asuman sus responsabilidades y para probar a los habitantes que no hay fatalidad en la violencia.

Nuestra elección no fue fácil. La gran calidad de las numerosas candidaturas nos obligaron a sostener constantes intercambios. A tal grado que decidimos atribuir una mención específica a otra asociación: el Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco Vitoria” y a su presidente fundador, el Dr. Miguel Concha Malo.

Estimado Miguel: hace ya treinta años que lucha usted incansablemente para preservar los derechos de las personas, en particular, de los más vulnerables: esas personas que no se atreven a pedir ayuda; esas que se callan por miedo; esas que intentan tan sólo sobrevivir. Celebramos muy especialmente la escuela que creó usted para formar jóvenes defensores de los Derechos Humanos, consciente de que se debe garantizar el relevo, en este combate que nunca acaba; consciente de que pueden ser también víctimas fáciles.

Con este premio y esta mención, deseamos reconocer su compromiso, estimada Ruth, estimado Miguel. Pues con él, contribuyen a darle la visibilidad que merece, ante organizaciones y fundaciones internacionales públicas y privadas, ante redes de asociaciones “hermanas” en otros países. Ruth viajará a Europa para presentar la acción del centro. Espero que vuelva alimentada con experiencias complementarias. Eso lo que hicimos para nuestros anteriores laureados, además de Regina Tamés a quien ya mencioné y su trabajo sobre los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres; Fray Tomás y Consuelo Morales que luchan sin descanso por los derechos de los migrantes, de las familias de desaparecidos.

Este premio y la relación que construimos de esta manera, con los defensores de los Derechos Humanos, nos ayudan también en el diálogo político que sostenemos con las autoridades mexicanas en materia de Derechos Humanos, con la Secretaría de Gobernación y la de Relaciones Exteriores, en particular. Se trata incluso de un punto del acuerdo global entre la Unión Europa y México que no se reduce –sino que va mucho más allá– a un simple acuerdo comercial. A través de su sección de cooperación, la Delegación de la Unión Europea en México apoya, por cierto, desde el punto de vista financiero a la ONG ganadora del premio: el CEDEHM.

Este premio, por último, es una manera de decirles que estamos a su lado y que ahí seguiremos: junto a ustedes, que luchan día tras día por los Derechos Humanos en el terreno de los hechos, ya sea militando en organizaciones no gubernamentales o trabajando en instituciones públicas.

El nuevo Gobierno federal ha convertido en una prioridad tanto la promoción de los Derechos Humanos, como el hecho de atender a las víctimas de todas las formas de violencia física, económica, política, y de género. Señor Subsecretario Alejandro Encinas: lo anunció ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Lo reafirmó en la instauración, hace unos días, de la comisión para la verdad sobre los 43 estudiantes desaparecidos de Iguala.

Reconocer que hay violaciones inaceptables es un primer paso en el establecimiento de la verdad. Reconocer que hará falta más coherencia entre la realidad de los hechos y de las posiciones defendidas en los foros internacionales –como lo dijo el Secretario de Relaciones Exteriores, con motivo de la apertura de la conferencia de embajadores y cónsules mexicanos– es también una actitud valiente. Es algo que obliga. Es algo que obliga a la vez a arrojar luz sobre el pasado para que se haga justicia y para evitar que ya no se reproduzca en el futuro. La tarea no será fácil. Pero indicó usted, con fuerza, que esa era la aspiración de los mexicanos que quieren vivir libres, en seguridad y sin impunidad.

Es una decisión que Francia y Alemania celebran. Y se los repito: estamos aquí, a su lado. No tenemos en lo absoluto la intención de decirles lo que deben hacer. Cada país tiene sus retos en materia de Derechos Humanos; cada uno debe encontrar sus respuestas. Y nada está nunca totalmente escrito en la materia. Lo que podemos hacer, es compartir con ustedes –en un ambiente de confianza– la experiencia de las instituciones que, en nuestros dos países, en Francia y en Alemania, están ahí para proteger estos derechos: ya se trate de nuestras autoridades independientes, de cómo se garantiza a las personas la igualdad de acceso a la justicia y de la puesta en marcha de sus decisiones o de cómo nuestras fuerzas judiciales y policiales trabajan juntas. Este diálogo franco es la marca de una relación fuerte entre socios. Es la que Francia y Alemania, así como la Unión Europea, desean mantener con México.

Porque creemos en la fuerza, el valor y la resiliencia de los mexicanos.
Porque necesitamos un México con cimientos democráticos sólidos, capaz de comprometerse con nosotros, en la defensa de los Derechos Humanos en México y en el mundo, pues aquí y allá, es una sola y misma causa: ¡la del derecho de vivir, de vivir libres y de vivir dignamente!
Muchas gracias.

Dernière modification : 05/02/2019

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