Discurso de la Embajadora Anne Grillo durante la rueda de presentación del Festival Internacional Cervantino 2017 [fr]

Discurso de la Embajadora de Francia en México, en el marco de la conferencia de presentación de la 45va edición del Festival Internacional del Cervantino 2017.

Sra. Anne Grillo
Palacio de Bellas Artes

Miércoles 12 de julio de 2017

Estimada Señora Maria Cristina García Cepeda, Secretaria de Cultura,
Estimado Doctor Eduardo Gasca Pliego, Secretario de Cultura del Estado de México,
Estimado Licenciado Juan Alcocer, Director del Instituto Cultural del Estado de Guanajuato,
Estimado Licenciado Edgar Castro Cerrillo, Presidente Municipal de Guanajuato,
Estimada Señora Marcela Diez Martínez, Directora General del Festival Cervantino,
Estimada Señora Lidia Camacho, Directora General del Instituto Nacional de Bellas Artes,
Estimados miembros del presídium,
Damas y caballeros:

Para mí es un gran placer estar aquí, entre ustedes, en esta sala del Palacio de Bellas Artes tan hermosa y tan representativa de la importancia de la cultura en su capital, en su país. Y este placer es todavía más grande porque se trata de mi primera intervención como Embajadora de Francia en México. Qué mejor ocasión hubiera podido yo imaginar, que la de representar al país invitado de honor del Festival más emblemático de su país e incluso, digámoslo con toda sencillez, ¡de toda América Latina!

La relación entre Francia y México atraviesa por uno de sus mejores momentos. Y lo digo con un gran entusiasmo, estimada María Cristina García Cepeda, porque apenas hace unos días estaba yo presente en la cena de Estado que el Presidente Emmanuel Macron ofreció en París al Presidente Enrique Peña Nieto. Durante esta cena, en el encuentro que precedió y luego en la conferencia de prensa pública, se recordó lo mucho que los lazos culturales, humanos, científicos, universitarios, alimentan la amistad franco-mexicana, y el profundo interés que tienen nuestros dos presidentes en proseguir su desarrollo. Es la prueba fehaciente de que, más allá de las personas, la amistad entre ambos países es sólida e inalterable.

Entre todos los retos que compartimos, franceses y mexicanos, se encuentra evidentemente la importancia que otorgamos a la cultura, comprendida en su sentido más amplio. La cultura ─crisol en donde vienen a mezclarse la innovación, la creatividad, la juventud, la educación y el desarrollo económico─ es un acelerador de los intercambios franco-mexicanos en todos los ámbitos. Y es gracias a esta visión política de la cultura que podremos abordar juntos los grandes desafíos de este mundo del mañana, soñado por los artistas.

Estimada Marcela Diez, ha escogido usted celebrar este año un doble centenario: el de la Revolución rusa de 1917 y el de la Constitución de México. Que Francia haya sido asociada a esta edición dista mucho de ser anodino. Francia es la patria de las Luces, la patria de la Revolución Francesa de 1789, la patria de los Derechos Humanos, la patria de un Víctor Hugo exiliado escribiendo su famosa carta de 1862 para brindar el apoyo ─de lo que podría llamarse por un atajo anacrónico la “Francia libre”─ a los mexicanos de Puebla. Francia desempeñó un papel crucial en la evolución política de numerosos países del mundo, incluido, por supuesto, México. Pero fue México ─y a veces esto se olvida en Europa─ quien llevó a cabo la primera revolución del Siglo XX; esta revolución iniciada en 1910 y que terminará por conseguir, siete años más tarde, esta muy importante Constitución. La primera del mundo que estableció ─tan claro como el agua y más allá de los derechos fundamentales del pueblo─ una serie de derechos sociales, en particular, para los trabajadores.

Celebrar la Revolución por el arte o el pensamiento, no es solamente celebrar este pasado glorioso ─aunque por supuesto lo haremos─ con uno de los espectáculos franceses más emblemáticos de estos últimos años, dedicado a la Revolución Francesa, Ça Ira, de Joël Pommerat; o con un coloquio en presencia de historiadores de nuestros dos países para abordar el conjunto de las revoluciones ciudadanas, políticas y artísticas. Celebrar la Revolución en un festival, es también creer que el arte, hoy día, ─y quizás hoy más que nunca – conserva en sí la fuerza de cambiar el mundo, de mover las líneas, de hacer que evolucionen las conciencias.

Por esta razón, en particular este año, nos sentimos muy orgullosos de ser el país invitado de honor del Festival, al lado, estimado Doctor Eduardo Gasca Pliego, del Estado de México cuya profusión artística ha quedado demostrada con creces.
Para nosotros, haber sido invitados al Cervantino, es la oportunidad única de mostrar al público mexicano ─tanto en Guanajuato como en las ciudades huéspedes de las extensiones, al igual que en el Canal 22─ la vivacidad, la diversidad, la riqueza y la intensidad que caracterizan, hoy más que nunca, a las artes escénicas francesas. Con treinta espectáculos diferentes, más de veinte compañías invitadas y la voluntad de presentar artistas de excelencia, en todos los ámbitos.

En primer lugar los grandes nombres, conocidos y reconocidos en el mundo entero, como Wajdi Mouawad, James Thierré o el grupo Dionysos.
Posteriormente la nueva escena emergente: artistas menores de 45 años que ya han demostrado su valía en Francia: los conjuntos barrocos Le Poème Harmonique y Les Cris de Paris; Jeanne Cherhal en la canción francesa; 2e2m en la música contemporánea, Le Surnatural Orchestra en el jazz.

Por último las grandes instituciones culturales francesas: el Centro Nacional de la Danza, el Ballet de Marsella, el IRCAM. Sin olvidar un ciclo de cine y numerosos debates.

Pero además, habrá en Guanajuato una gran Casa de Francia ─en las instalaciones de la Casa del Conde Rul─ que propondrá durante los 18 días del Festival actividades, encuentros, degustaciones, haciendo la promoción del turismo, la gastronomía, la creatividad y la riqueza de los territorios franceses.

A propósito de la Casa del Conde Rul, ¿cómo no aprovechar este momento para agradecerle al Gobernador Miguel Márquez Márquez, por haber tenido la amabilidad de poner a nuestra disposición este lugar excepcional para promover nuestro país? Lugar excepcional en una ciudad excepcional, situada en un Estado excepcional. Pues si bien es cierto que el Festival Cervantino se conoce en el mundo entero por la excelencia de su programación, lo es también por tener la suerte de desarrollarse en el corazón del Estado de Guanajuato. De la misma manera que no se podría imaginar en Francia el Festival de Aviñón sin su Cour d’Honneur, o el Festival de Cannes sin su Croisette, imposible pensar el Cervantino sin su Alhóndiga, su Teatro Juárez o las escaleras de su Universidad. La ciudad de Guanajuato que, por cierto, es uno de los 34 sitios mexicanos clasificados en el patrimonio mundial de la humanidad de la UNESCO.

Pasado mañana vamos a celebrar, nosotros los franceses, nuestra Fiesta Nacional, el 14 de julio, que remite precisamente a la Revolución de 1789. Estas feliz coincidencia de fechas, entre el pasado, el presente y el futuro, nos invitan a estar a la altura. A la altura de la invitación que tuvieron ustedes a bien extendernos. A la altura de las expectativas del público mexicano cuya exigencia y benevolencia conozco muy bien. A la altura de lo que Francia, país cultural por excelencia, puede compartir con este otro país de cultura que es México.

Por ello, es con un inmenso placer que vamos a participar al lado de todos ustedes en este grandioso momento. Y me congratulo, con todos ustedes también, el día de hoy porque este Festival Cervantino de 2017 será una piedra de más, ¡y vaya qué piedra! en el edificio que seguimos construyendo, siglo tras siglo, año tras año, mes tras mes, para celebrar la amistad entre nuestros dos países.

¡Muchas gracias!

- Leer el comunicado de presentación de la participación francesa en el Festival Internacional Cervantino 2017

Dernière modification : 26/07/2017

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