Declaraciones de Dinard (5-6 de abril de 2019)

Los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros del G7 se reunieron en Dinard del 5 al 7 de abril, para preparar la cumbre de Biarritz que tendrá lugar del 24- al 26 de agosto de 2019.

JPEG

Francia preside el grupo durante este año 2019 y coordina los diálogos de los países miembros con miras a fijar respuestas comunes frente a los desafíos globales como, por ejemplo, los temas relacionados con la lucha contra las desigualdades, la promoción de la paz y la seguridad en el ciberespacio que Francia colocó en el centro de su presidencia del G7.

Consulta los comunicados conjuntos difundidos al término del encuentro por los 7 países :

JPEG

DECLARACIÓN DE DINARD SOBRE MUJERES, PAZ Y SEGURIDAD

5 de abril de 2019

Casi 20 años después de la adopción de la resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el G7 llama la atención de la comunidad internacional sobre los efectos específicos y desproporcionados que los conflictos armados tienen en las mujeres y las niñas y sobre los obstáculos omnipresentes a los que éstas deben enfrentarse en todas las fases del conflicto. A pesar de las consecuencias específicas de género que tienen los conflictos armados y del importante papel de las mujeres en la prevención y la resolución de conflictos, ellas casi nunca se sientan a la mesa de negociaciones. Los acuerdos de paz rara vez incluyen disposiciones que integren la perspectiva de género y protejan los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres. Al mismo tiempo, sabemos que cuando se incluye realmente a las mujeres y cuando éstas desempeñan un papel influyente en los procesos de paz, hay más probabilidades de que los acuerdos de paz sean duraderos.

En este contexto, reiteramos la importancia de respaldar procesos de paz inclusivos que posibiliten una participación igual y significativa de las mujeres. Esto supone garantizar que las mujeres ocupen un lugar oficial en los procesos de toma de decisiones y que su participación, así como sus aportaciones, sean plenamente tomadas en consideración e incluidas en todas las fases de la negociación y la implementación de los acuerdos. También implica que se reconozca el importante e indispensable trabajo de consolidación de la paz que se realiza desde las organizaciones de mujeres y la sociedad civil, sobre todo a nivel local en tiempos de conflicto, así como a través de mecanismos de prevención y en situaciones de posconflicto. Los procesos de paz inclusivos suponen prestar apoyo a las mujeres y a las organizaciones de mujeres y crear entornos receptivos que les permitan participar plena y eficazmente y en condiciones de igualdad. Afirmamos nuestra voluntad de intensificar nuestros esfuerzos a este respecto de cara a la celebración en 2020 del vigésimo aniversario de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La estigmatización y la exclusión social a los que a menudo deben enfrentarse los supervivientes y las víctimas de violencia sexual durante los conflictos no deben seguir siendo la norma. La comunidad internacional debe movilizarse para prevenir la violencia sexual y de género en situaciones de conflicto y apoyar los esfuerzos y las iniciativas que promuevan planteamientos de intervención centrados en los supervivientes y las víctimas, en particular, atendiendo a sus necesidades y a las de los niños nacidos de la violencia sexual ejercida en periodos de conflicto, tomando en consideración la perspectiva de género, facilitando la reinserción de estas personas en sus familias y en la sociedad, reforzando la justicia, principalmente la justicia reparadora, exigiendo a los autores de los crímenes que respondan por sus actos y brindando atención médica, psicológica y social.

Por todo ello, como participantes en la Declaración de Dinard sobre Mujeres, Paz y Seguridad, nos comprometemos a:

  • Seguir esforzándonos para atender las necesidades médicas, psicológicas y sociales específicas de los supervivientes y las víctimas. Alentamos esfuerzos como los realizados por Murad y Denis Mukwege, premios Nobel de la Paz, para crear un fondo voluntario dedicado a los supervivientes y a las víctimas de violencia sexual.
  • Intensificar la coordinación de los miembros del G7 con el fin de fortalecer nuestra respuesta rápida en materia de apoyo a los supervivientes y las víctimas, principalmente a través de atención médica, psicológica y social, así como de ayuda de emergencia a dichas personas. Estos esfuerzos podrían orientarse como apoyo tanto a iniciativas ya existentes como a la implementación de iniciativas y medidas nuevas.
  • Reforzar la coordinación de los miembros del G7 para respaldar la participación de las mujeres en los procesos de paz, en especial en su papel como negociadoras, mediadoras y artífices de la paz.
  • Fomentar iniciativas destinadas a incrementar la participación plena, significativa e igualitaria de las mujeres en los procesos de paz, en el restablecimiento y la consolidación de la paz, en particular en el marco de la iniciativa de alianzas del G7 para las mujeres, la paz y la seguridad, durante la negociación y la aplicación de acuerdos de paz, así como a través del apoyo a las artífices de la paz y a las organizaciones locales de mujeres.

JPEG

DECLARACIÓN DE DINARD SOBRE LA ALIANZA PARA UNA ESTRATEGIA GLOBAL Y DURADERA DE LUCHA CONTRA EL TRÁFICO ILÍCITO EN LA REGIÓN DEL SAHEL

6 de abril de 2019

En el marco del debate sobre la situación en la región del Sahel, hemos coincidido en la necesidad urgente de luchar contra el tráfico ilícito de drogas y de armas pequeñas y armas ligeras (APAL), la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, dado que estas actividades delictivas alimentan la inestabilidad y la corrupción, ponen en peligro el Estado de derecho y los esfuerzos para lograr la paz, son un caldo de cultivo para las organizaciones terroristas y contribuyen al deterioro de la situación humanitaria. La influencia de los grupos delictivos debilita los esfuerzos nacionales e internacionales que buscan ofrecer mejores oportunidades a las personas que participan en la economía lícita.

La lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes y de APAL es un reto ligado a la lucha contra el terrorismo y su financiación, así como a la implementación del Acuerdo para la Paz y la Reconciliación en Mali. Por otra parte, los migrantes que se hallan en el Sahel y en el Norte de África pueden ser vulnerables a diversas formas de trata de personas, como son, por ejemplo, el trabajo forzoso y la trata de personas con fines de explotación sexual.

Hay varios programas de cooperación en marcha, pero, a día de hoy, sus resultados han sido demasiado modestos debido a la magnitud del problema, la falta de capacidades, la limitada presencia de autoridades estatales en las zonas vulnerables, así como la necesidad de una mejor coordinación y un seguimiento constante de la ayuda internacional.

El carácter multidimensional de la lucha contra los distintos tráficos exige una respuesta regional integrada en materia de desarrollo y seguridad que tenga en cuenta las dinámicas intrarregionales en África Occidental.

Por ello, decidimos lanzar una iniciativa con vistas a crear una nueva alianza para una estrategia global y duradera de lucha contra el tráfico ilícito de drogas y de APAL, la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes en la región del Sahel.

En calidad de participantes en esta alianza, nos comprometemos a:

  • Seguir cooperando con los países del G5 Sahel para favorecer nuestra cooperación bilateral y multilateral (tanto desde el punto de vista operacional como del refuerzo de capacidades) en la lucha contras las redes de delincuencia transnacional implicadas en el tráfico ilícito de estupefacientes y de APAL, la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes en la gran región del Sahel, dentro del respeto de las normas y los principios reconocidos internacionalmente.
  • Reforzar una alianza de seguridad y desarrollo global mediante la cual los países del G5 hagan suyos los planes de acción nacionales y regionales centrados en el cumplimiento de la ley que garanticen medidas eficaces en materia de justicia penal, en especial, la protección y la asistencia a las víctimas. Además, los agentes y donantes internacionales y regionales se comprometen a seguir buscando formas de aportar recursos destinados a respaldar esta acción, principalmente a través de una mejor coordinación.
  • Ayudar a elaborar una hoja de ruta para el G5 Sahel que incluya un calendario, objetivos e indicadores de resultados, fomentando la participación de aquellos Estados miembros de la CEDEAO que lo deseen, así como de todos los actores internacionales interesados, en particular las Naciones Unidas, la Unión Africana y la Unión Europea, con el fin de seguir fortaleciendo los sistemas operacionales y judiciales («cadena penal») dando apoyo a controles fronterizos integrados, a la actividad policial basada en la inteligencia (principalmente, las capacidades de análisis de la información criminal) y a los dispositivos de lucha contra el blanqueo de capitales y la corrupción, así como a las herramientas jurídicas y operacionales que permiten detectar y embargar fondos ilícitos durante las investigaciones, integrando siempre la perspectiva de género.
  • Celebrar las iniciativas del G5 Sahel en materia de paz y seguridad, en especial la plataforma de cooperación en materia de seguridad regional en el Sahel del G5, la Escuela de Seguridad del Sahel y la Escuela de Defensa del G5 Sahel, orientadas a fortalecer el papel y las capacidades del G5 para poner en común y redoblar los esfuerzos nacionales en la lucha contra las amenazas que pesan sobre la seguridad común, en particular, los distintos tráficos ilícitos.
  • Promover la aplicación de la Hoja de Ruta Maestra de la Unión Africana de Medidas Prácticas para Silenciar las Armas en África para 2020 en el marco de la iniciativa del G7 y la Unión Africana para el control de armas pequeñas y armas ligeras en la gran región del Sahel.
  • Fomentar una mayor coordinación entre la UE, principalmente a través de sus misiones de gestión civil de crisis (EUCAP Sahel Malí y EUCAP Sahel Níger), INTERPOL y las Naciones Unidas (especialmente la UNODC) a fin de contribuir a la creación de capacidades policiales y de defensa más eficaces para el G5 Sahel, sobre todo en el contexto de la plataforma de cooperación en materia de seguridad regional en el Sahel, así como en el marco de la puesta en funcionamiento de la fuerza conjunta G5 Sahel y de su componente policial.
  • Poner de relieve la importancia fundamental de la justicia como piedra angular de los esfuerzos en materia de seguridad, gobernanza y desarrollo con el fin de reforzar las instituciones nacionales y la cooperación regional, principalmente a través de la reactivación de la Red de Autoridades Centrales y de Fiscales de África Occidental contra la Delincuencia Organizada.


Para mayor información:
- Presidencia francesa del G7: información general
- Declaraciones en español
- Galería de fotografías

Dernière modification : 09/04/2019

Haut de page